domingo, 13 de marzo de 2016

Con tan solo un paso - Capítulo 22


22

Perséfone

«Yo quiero…»

No le alcanzaron los insultos para Damien, podría ser él el adulto pero perdió el control con esa visita inesperada de Cedric. Habían compartido unos momentos muy significativos gracias a Damien. Le gustaría decir que todo lo hacía sentir de maravilla, pero obviamente no se estaba sintiendo pleno.
En esta ocasión no tenía que ver con su típica pregunta existencial sobre qué sentía por Cedric, sino por una nueva sensación que lo empezó a invadir. Era la ansiedad, ese ardor en el pecho que no se parecía en nada a las mariposas o los nervios. Desde que en su cabeza se volvía a repetir la nueva cita implícita entre los dos, todos los huesos del cuerpo se le desencajaban.
No quería darle más vueltas al asunto, tendía a ser muy monotemático cuando se lo proponía y hasta él mismo estaba harto del tema. Para su fortuna o su desgracia, comenzaba la primera semana del calendario dado por Tiphany. En esa semana iban a hacerse la edición de las canciones y tenían un horario de 6 de la mañana a 12 de la noche.
Había hablado con su jefe y este no se había mostrado muy contento con su semirenuncia. Thom no tuvo el valor de alejarse del trabajo realmente, porque en su mente seguía estado desconfiado de que su carrera como músico llegara a más. Siempre esperaba poder tener el plan B.
Habían llegado al acuerdo de que se iba a tomar un mes de «vacaciones» y luego volvería a trabajar en el mismo horario de siempre. De hecho, tenía pendiente hablar con Tiphany de su horario. Entre tantas cosas bonitas, seguía siendo realista.
Estaba preparado para comenzar con su nueva etapa, si iba a pasar algo, este era el momento.

***

Lo primero que probó esa mañana fue un café muy amargo. Su lengua se encogió evitando tener que saborear el líquido casi negro que había mandado traer. Como decía su mamá: «si quieres estar despierto, nada mejor que un baño de agua fría y un café amargo como el infierno»
Efectivamente, los ojos se le saltaron de las cuencas apenas terminó con la taza y pudo concentrarse en la figura femenina y en sus compañeros de banda. Estaban reunidos en su primer día de edición. La disquera tenía dos estudios de grabación para ir trabajando simultáneamente.
En uno de ellos estaba trabajando Damien con la remasterización de las canciones, mientras que en el otro estaban trabajando la grabación de los demos que habían sido aprobados. Realmente no iba a llevar tanto tiempo grabar las canciones por lo que llegaron al acuerdo que mientras Damien grababa sus partes en las nuevas canciones, él iba a estar apoyando la remasterización y así se iban a estar cambiando. Se fue toda la mañana en la grabación de las partes de Enzo y Dylan. Mientras arreglaban varios detalles de los tiempos y el tono de la voz de Enzo, él estuvo entre un estudio y otro apoyando a las dos secciones.
Nunca se había sentido tan feliz de sentarse a almorzar. Estaban todos sentados en el pasillo del estudio comiendo sus almuerzos en silencio. Enzo carraspeaba a cada rato, seguramente ya estaba cansado de cantar. Siempre tenían cosas que decir, bromear o comentar, ahora todos estaban concentrados en comer más que en alivianar el cansancio y el estrés.

Pronto se iba a acabar sus treinta minutos de almuerzo. Damien fue el primero que acabó y estaba acostado durmiendo los minutos que faltaran antes de seguir grabando y editando. Dylan también estaba cabeceando, Enzo le prestó el hombro para que también durmiera un rato. Dylan rechazó la oferta y metió su cabeza entre sus brazos que estaban apoyados en sus rodillas.
Una semana entera en ese trajín los iba a matar. En esos días no iba a volver a casa, se iba a quedar a dormir en el apartamento de Enzo; de hecho todos se iban a quedar en el apartamento de Enzo.  Él era el único que tenía carro y si iban a salir tan tarde todos los días, no iban a tener forma de volver a sus casa.
Los días que iba a estar fuera, le había pagado a una auxiliar de enfermería para que cuidara a su mamá. Era un gran golpe a su economía pero precisamente estaba trabajando por ella, se lo merecía. Habían quedado de estar hablando todos los días para saber cómo estaba.
Pocos minutos después los llamaron para que fueran a seguir con la edición y grabación. Cada uno se fue a hacer su respectivo trabajo. El resto de la tarde fue mucho más estresante por los problemas que tuvieron con el productor que llegó, les hizo repetir muchas grabaciones que ya habían dado por terminadas y duplicó el trabajo. En más de una ocasión no sintió la diferencia con el trabajo que habían hecho por la mañana, pero no pudo quejarse.
Llegaron las 8 de la noche y todos hicieron una pausa más que merecida para comer. Todo el horario se había retrasado por culpa de todo lo que les tocó repetir. Trajeron 2 pizzas para ellos y unos refrescos. Los dejaron comer en la cafetería del estudio. De nuevo, no hubo conversación en la comida. Ninguno podía alardear de tener energías, prácticamente se estaban muriendo de cansancio, llevaban 12 horas trabajando.
Mientras que los trabajadores de la discografía sí habían sido cambiados entre la tarde y la noche, ellos no habían tenido descanso. Los ingenieros de sonido que tenían el turno de la tarde, se notaban que tenían que lidiar más a menudo con los caracteres volátiles de cada jefe de turno, por lo que fueron mucho más diligentes que los de la mañana. A ellos a estas alturas lo único que les importaba, era saber cuánto y qué tan profundo iban a poder dormir.
Dylan fue el primero en terminar y se recostó en la mesa para dormir otro poco. Enzo bostezo y lo secundó. Thom. No quería dormirse porque debía pensar en cómo solucionar uno de los arreglos que había hecho en una de sus viejas canciones y que resultaban en un inconveniente en algunas partes de la grabación.
Nunca había pensado que alguna de sus creaciones fuera particularmente mala, pero comenzaba a dudar de sus capacidades como compositor. Damien que era el que más se quejaba, también parecía estar pensando en el arreglo de la canción. 
No había caído en cuenta que la guitarra estaba a destiempo, cuando tocamos todos juntos suena bien, pero hoy se juntaron todas las grabaciones e inmediatamente se notó el fallo.

Damien apuntó a que empezaran su debate sobre el repentino error, pero Thom seguía pensando. Se recostó en la mesa también y decidió dormir también.
No se dio cuenta que estaba tan cansado hasta que lo levantaron para seguir trabajando. A esa hora de la noche, el grupo de trabajo se había reducido a menos de la mitad. Se quedaron en un solo estudio y prácticamente fue el trabajo de edición del ingeniero de sonido y Damien.
Cuando oficialmente los despacharon a las 11 de la noche, casi besaron a todos en la sala. Enzo y Dylan que eran los que menos sabían de edición, durmieron todo el rato mientras Damien y el quipo trabajaban. Así que estaban un poco más descansados que Damien y Thom. Eso era una ventaja para evitar accidentes por si Enzo se llegaba a quedar dormido al volante.
Enzo era el que menos palabras estaba usando porque le dolía la garganta. Preparó el auto y los llevó a todos al apartamento. Apenas entraron Dylan se metió a la cama de Enzo y no volvió a aparecer. Thom y Damien iban a dormir en la sala, ya estaban preparadas las colchonetas.
Enzo les explicó dónde estaba cada cosa por si necesitaban algo en medio de la noche. Thom se bañó los dientes y se dejó en boxers para dormir. Recostó la cabeza en la almohada y se durmió inmediatamente.

***
Los demás días de la semana fueron igual de exigentes, pero debían reconocer que el equipo con el que estaban trabajando hacía mucho más productivo el trabajo. El cronograma se había apretado un poco al final de la semana, pero cumplieron con los objetivos propuestos.
La mayoría de las canciones estaban editadas, y las que faltaban podrían terminarse sin la necesidad de que todos los chicos estuvieran ahí. Enzo y Dylan fueron los primeros en terminar sus labores y tuvieron la autorización de no venir a trabajar el sábado. Se tomaron la palabra muy en serio y no se aparecieron en todo el día. Dylan estaba al borde del colapso, esa semana había recaído mucho trabajo en él como editor y compositor, Thom solo podía apoyarlo en los aspectos más generales.
El lunes comenzaban con la grabación del video promocional de la primera canción del single. Tendrían dos días para discutir el concepto visual del video y el resto de semana tenían que grabar. El resto de las semanas que faltaban iban a ser entrevistas, programas de televisión, radio y sesiones fotográficas, no quería pensar en todo lo que se venía.
Este domingo al fin volvía a casa, tenía ganas de abrazar a su mamá, hacía demasiado tiempo que no la veía. Damien se fue con él también al apartamento, lo primero que hicieron al entrar fue respirar profundo y dejar que el olor a esencia de manzana los embriagara. Definitivamente estaban en casa.
La auxiliar de enfermería le entregó el informe de toda la semana y parecía estar todo normal. Su mamá seguía durmiendo, le dio pesar despertarla.  Él sabía que a ella le estresaba cuando tenía que estar al cuidado de un extraño, ya que siempre decía que se sentía en eterna visita.
Una vez estuvieron solos, Damien llamó a su casa para avisar que regresaba por la tarde, luego se acostó en el sofá y de nuevo se puso a dormir. Thom no podía hacer lo mismo, porque debía responder por el almuerzo de su mamá y se puso a cocinar. Tenía ganas de cocinarle algo que le hiciera realmente sentir que volvía a estar en casa.
El reloj marcaban las doce del mediodía y Thom ya estaba preparado para recibir a su mamá. Efectivamente invocada por el olor apareció en la cocina exigiendo su almuerzo.
 Que gusto es poder comer otra vez la comida de mi hijo.
Siguió lentamente a su silla para comer y luego sacó de su buzo una caja no muy grande.
 Esta es una sorpresa para ti. La trajo el chico que vino a mi cumpleaños.
Thom casi bota el plato que le llevaba a su mamá y se quedó sorprendido mirando el pequeño cubo que adornaba la mesa.

Colocó el plato frente a su madre y pasó los dedos sobre la pequeña carta de dedicación que tenía el regalo. Efectivamente era de Cedric y el detalle que le había llevado hasta allí era una plumilla para guitarra.

Su garganta se llenó de una presión al punto de no poder respirar. Era un detalle muy lindo de su parte, el papel decía que esperaba que su pluma le diera más suerte en las grabaciones. Las mejillas las tenía entumecidas por la sonrisa que tenía. Cedric no había olvidado su nuevo itinerario. Este chico no dejaba de pensar en él y saber eso lo hacía muy feliz.
Su mamá le siguió alabando por la comida y le preguntó sobre todo lo que habían tenido que pasar esa semana y qué era lo próximo que les esperaba. La charla que tuvo con su mamá lo dejó muy relajado y ya luego se despidió de ella y se fue a dormir. Había intentado mandar un montón de mensajes de agradecimiento a Cedric,  pero se arrepentía y los borraba; hizo eso hasta que se quedó dormido.

***
La mañana siguiente se levantó muy temprano y se preparó para ir a la disquera, donde se iban a hacer las reuniones con los directores de arte, fotografía y el productor para el concepto del video promocional. Estaba muy motivado, pero entre todas las cosas que lo hicieron sentir así era saber que Cedric lo estaba apoyando. Ya sabía que así era desde siempre, pero ahora tenía esa muestra física de su apoyo.
Era muy temprano, pero ese momento era el justo para llamarlo, porque se sentía capaz de hacerlo. Mientras esperaba al taxi, tomó el celular y esperó que lo conectara a él. Como era de esperarse, no contestó. Thom dejó que llegara al buzón de voz y le dejó un mensaje muy corto. El pecho se le encogió de la emoción, a cada paso que daba, hiciera lo que hiciera, terminaba acercándose a Cedric y no quería alejarse.
Hoy comenzaba una nueva semana de trabajo. Ya tenía fuerzas para continuar.