jueves, 28 de abril de 2011

UNA MENTE DEBIL Y UN MAESTRO DEL ENGAÑO (Nanakosu)

UNA MENTE DEBIL Y UN MAESTRO DEL ENGAÑO

Aquella risa que quería aguantarse al ver la cara de su querido editor Kosugi, era un premio demasiado deleitable. ¿Por qué siempre parecía tan vulnerable? Era como si apropósito quisiera que le molestara. Aclarando su garganta, decidió decir algo para molestarlo.
-¿Te  molestaría si lo mando a otra revista? Ya sabes, tengo miedo de que los muchos que somos tras  la edición de este manga, pueda escapársete de la boca.
-Ya… ya te dije que no.
Aquella cara y respuesta no habían sido las que había esperado ¿Dónde estaba aquella fragilidad que le gustaba tanto profanar? 
Ya que las palabras no funcionaban como quería decidió intentar algo físico.
-Querido editor. –dijo con su general tono alegre.
-¿Qué?-Respondió mirándolo fijamente esperando que dijera algo.
Nanamine sonrió y cogiendo el rostro de Kosugi, acercó su rostro hasta que sus labios se tocaron. Mientras estaban tan cerca, abrió sus ojos y quiso deleitarse con la expresión que estaba haciendo Kosugi. Ah… en verdad era algo que no tenía  precio.
Kosugi nervioso, posó sus brazos sobre los hombros de Nanamine y le empujó.
-¿Qué… qué crees que… haces?
Posando sus dedos sobre sus labios y con un gran sonrojo miraba incrédulo a Nanamine quien sonreía maliciosamente.  Nanamine simplemente gateó de nuevo al lado de Kosugi y dirigiéndose a su oído, susurró.
-Creó que he encontrado en mi persona cincuenta y uno, la mejor de las inspiraciones.
-¿Qué… estás dici…
Antes de terminar la frase Nanamine posó sus labios sobre Kosugi de nuevo y disfrutando el beso que tímidamente compartían, se antojó de hacer eso muchas veces más ¿Le dejaría disfrutar de aquella fragilidad? No importaba la respuesta, ya que después de todo, él era su editor.